José Porras, nuevo presidente de Atecyr, reflexiona en esta entrevista sobre los grandes desafíos que se abren para el sector instalador con las modificaciones tecnológicas y normativas derivadas de la transición energética y la descarbonización, que obligan a los profesionales a adquirir un grado de formación cada vez mayor.
José Porras se convirtió en el pasado mes de junio en el presidente de Atecyr, relevando en el cargo a Rafael Vázquez Martí. Porras ha formado parte de la asociación y de los diferentes equipos de gobierno desde el año 2004. Además, es ingeniero técnico industrial y ostenta la presidencia de Grupo Remica.
¿Cómo han sido tus primeros meses en el cargo desde tu nombramiento como presidente de Atecyr el pasado mes de junio?
Definiría estos primeros meses como intensos. Durante este tiempo, hemos estado trabajando para poner en marcha los doce objetivos que teníamos en nuestro programa. De hecho, los responsables de estas líneas ya han comenzado a afrontar estos desafíos, por lo que creo que hemos hecho muchas cosas en el poco tiempo que llevamos.
¿Cuáles serán los pilares de tu mandato al frente de Atecyr?
Los doce objetivos están orientados a ayudar a los técnicos del sector a profesionalizarse ante los retos tan importantes que tenemos por delante durante los próximos años.
Estos doce pilares son: incrementar la cantidad y calidad de los cursos de formación que impartimos, contribuir a la formación de los jóvenes en el sector de la climatización, aumentar nuestra presencia en las Administraciones Públicas, potenciar la “R” de Refrigeración en Atecyr, fortalecer las relaciones con otras asociaciones, mejorar y actualizar la documentación técnica, potenciar el uso de herramientas digitales, crear un observatorio de investigaciones tecnológicas relevantes, lograr una mayor colaboración con los arquitectos técnicos, potenciar la comunicación, aumentar las actividades de las agrupaciones territoriales e incrementar el número de socios.
Nuestro propósito central es que Atecyr se convierta en una especie de ágora, es decir, en un lugar de intercambio de conocimiento para los profesionales del sector.
Hoy en día, el cliente final solicita la figura de un instalador multidisciplinar con habilidades en distintas tecnologías. ¿Crees que este proceso se incrementará en los próximos años?
Uno de los principales problemas que existen en España es que el tamaño medio de las empresas instaladoras es más bien pequeño.
Anteriormente, las empresas instaladoras de climatización y las eléctricas estaban muy diferenciadas, pero ahora se hace cada vez más importante compartir conocimientos, lo que se traduce en distintas fusiones que permiten a estas compañías competir en un mercado más complejo.
Por otro lado, creo que los instaladores todavía están en un momento de pubertad tecnológica. Actualmente, hay pocas empresas que tengan un nivel suficiente para acometer este tipo de exigencias derivadas de la transición ecológica y de la descarbonización, y a las que hay, aún les falta conocimiento.
Nota: Esta entrevista podrá leerse al completo en la próxima edición de la revista impresa de Cuadernos de Climatización y Confort.














