José Luis Rouco realizó, primero, el grado de FP en Electricidad para, seguidamente, sacarse la Ingeniería Técnica Naval. Tras el 'impasse' del servicio militar, comenzó su andadura laboral. Hace algo más de diez años, entró en una compañía instaladora en Sanlúcar de Barrameda y, hace tres, fundó la suya propia: IMEI Renovables. Su mayor defecto: estar enamorado de su trabajo.
El gaditano José Luis Rouco escogió, llegado el momento de elegir, realizar el grado de Formación Profesional en Electricidad, en su ciudad natal. Al finalizarlo, lejos de comenzar a trabajar decidió continuar formándose, licenciándose en Ingeniería Técnica Naval. Tras una pausa para realizar el servicio militar obligatorio, se mudó a Sevilla para comenzar su andadura profesional en una empresa de extrusión del aluminio. En aquellos momentos, la construcción estaba en auge y, después de ocho años de aprendizaje constante, se mudó a Sanlúcar de Barrameda para trabajar en una promotora de viviendas. Ya en la localidad gaditana, le contactó una compañía de energías renovables, momento en el que Rouco aún no sabía que sería su apuesta de futuro.
Fueron otros ocho años los que el ingeniero dedicó, ya de pleno, a la instalación, aún por cuenta ajena. La cercana jubilación del entonces dueño de la empresa para la que trabajaba terminó por convertir el camino de José Luis Rouco en el principio del emprendimiento. Hace tres años, con la cartera de clientes creada en su anterior compañía, decidió fundar su propia empresa: IMEI Renovables.
La andadura en solitario de José Luis Rouco
Así, tras observar la alta demanda de trabajo en el sector de las instalaciones, Rouco optó por ampliar su horizonte como ingeniero e involucrarse más en obra. Las energías renovables le permiten vivir del trabajo. “No me ha faltado trabajo en estos tres años con mi empresa”, resume el fundador de IMEI Renovables. Fotovoltaica, aerotermia y solar térmica son los pilares en los que se sustenta su compañía, con proyectos en la provincia de Cádiz y la capital de Sevilla.
Hasta hace un año, el gerente de la empresa instaladora realizaba, mayoritariamente, proyectos de fotovoltaica. Un crecimiento que se ha ido frenando en los últimos tiempos. “La solar térmica también funciona bastante bien y se amortiza en poco tiempo”, añade Rouco. Para la aerotermia, el profesional asegura que “si se trata de instalaciones que llevan aparejada calefacción, sí merecen la pena; pero si es solo para agua caliente sanitaria, no es la mejor tecnología, desde el punto del vista del usuario”.
Eso sí, en la actualidad, reina la incertidumbre. “Nos encontramos en una disyuntiva incierta, debido a las subvenciones eliminadas en Andalucía”, lamenta el gaditano. Hasta diciembre de 2024, recuerda, “había ayudas que rondaban el 40 % de la inversión” y, aunque ahora existen bonificaciones en la Declaración de la Renta, parece no ser suficiente para ese desembolso inicial que debe asumir el usuario.
La búsqueda constante de mano de obra cualificada
José Luis Rouco es autónomo y trabaja solo, pero se apoya en sus compañeros cuando los proyectos son inabarcables para sus dos manos. Ahí, Rouco percibe “la dificultad de encontrar mano de obra cualificada“. ¿Por qué? “Trabajo con profesionales durante los proyectos y, una vez terminados, tengo que prescindir de ellos. Por eso, los buenos instaladores no están esperando oportunidades temporales, sino que ya están en el mercado trabajando”. De ahí, que surjan colaboraciones con otros compañeros para facturar a medias los proyectos.

“El que es un buen profesional, no va a estar esperando a que alguien le llame para trabajar”. Por este motivo, y por la escasez de profesionales cualificados, “cuesta mucho trabajo encontrar buenos profesionales”. Y, además, que falta gente joven que se adentre en el sector. “Poca gente se incorpora a la FP”, lamenta Rouco. De hecho, cree que la FP Dual puede impulsar ese acercamiento, ya que ofrece “una formación más equilibrada”. No obstante, por su parte, “no conozco a ningún compañero que haya tenido trabajadores venidos de la FP Dual”.
Aunque si algo tiene claro José Luis Rouco es que un profesional cualificado se debe seguir formando a diario para, en la medida de lo posible, estar siempre actualizado.
La formación y el asociacionismo
Para estar al día de las novedades y tecnologías emergentes en un sector donde es un ‘actualizarse o morir’, laboralmente hablando, el gerente de IMEI Renovables trata de realizar cursos de especialización cada cierto tiempo para “entender lo mejor posible las tecnologías”, lo que es sinónimo de trabajar más y mejor. Actualmente, está impartiendo un curso de comunidades energéticas de la Diputación de Cádiz.
IMEI Renovables, con Rouco a la cabeza, forma parte también de la Asociación Profesional de Instaladores de la Provincia de Cádiz (Profeca), donde también ofrecen cursos y formaciones. “La asociación es muy importante, ofrece jornadas formativas de un día, impartidas por fabricantes; por lo que la mayoría son súper interesantes”, explica el profesional. Además, se denomina fiel defensor del asociacionismo, algo que “debemos fomentar en España, como hacen otros países europeos”.
Para él, las asociaciones son un pilar fundamental para las empresas instaladoras. “Si una empresa o autónomo tienen cualquier problema con la administración, ir con el respaldo de una asociación es un valor incalculable”, indica. Y es que, considera que, mientras si uno se presenta “solo” ante el problema “es difícil de subsanar”, de la mano de una entidad, “saben ayudarte y guiarte hacia lo que necesitas”.
Dinamismo y nuevos retos, ventajas del instalador
“Estoy muy contento porque mi trabajo es dinámico, conozco a mucha gente, toco muchos sectores… Es un trabajo bonito”. José Luis Rouco destaca como “un defecto” el estar enamorado de su trabajo y, por eso, no le es complejo destacar sus bondades y ventajas. “Si te gusta trabajar y eres un buen profesional, vas a tener trabajo siempre“, una realidad que vive desde que emprendió por su cuenta.
Pero hay más. “Vas a poder afrontar nuevos retos, como es la domótica, las energías renovables…, es un continuo proceso de aprendizaje y formación, pero una formación muy bonita”. Para él, “me gusta estar al día de todo y me encanta este trabajo: una oportunidad de desarrollo personal y profesional“.













