El gran reto de los centros de datos radica en la reducción del consumo energético. Para ello, los esfuerzos se están dirigiendo a buscar alternativas tecnológicas para su refrigeración que permitan evitar su traslado a lugares más fríos.
El traslado de los centros de procesamiento datos (CPD) de lugares cálidos a otros con temperaturas más bajas para aprovechar el aire exterior (freecoling) es una alternativa al enorme gasto de energía que supone la refrigeración de este tipo de instalaciones. Sin embargo, los avances tecnológicos actuales permiten evitar esta migración, también costosa.
Refrigeración líquida
Para la reducción de las emisiones de calor de las unidades de procesamiento de datos (CPU) de los terminales tradicionalmente se han utilizado sistemas de enfriamiento del aire a través de ventiladores.
Sin embargo, cada vez se tiende más hacia otras alternativas como la refrigeración líquida, que cuenta con una capacidad de enfriamiento mil veces mayor que la del aire y requiere diez veces menos energía para remover el calor, según explica el integrador global de soluciones IT fibratel.
De hecho, estima que la instauración de este método de refrigeración podría suponer un ahorro de más de 205.000 kWh por un rack de ocho servidores con respecto a el enfriamiento por aire.
Procesadores de bajo consumo
La infraestructura que forma el centro de datos es, sin duda, lo que más energía consume en estas instalaciones. Por esta razón, cada vez más empresas apuestan por los procesadores de bajo consumo que reducen el gasto energético en un 10 %.
Igualmente, junto a la instalación de estos procesadores y con el objetivo de ahorrar energía, las empresas también optan por suministros de corriente de alto voltaje y alta eficiencia energética para los servidores.
Rangos operativos mayores
De la misma manera que se apuesta por procesadores, fuentes de alimentación y elementos IT más eficientes, los equipos tienen cada vez más capacidad para trabajar expuestos a temperaturas altas. Esto quiere decir rangos operativos mayores, de tal manera que se pueda subir el setpoint de la temperatura de enfriamiento de la sala reduciendo un 3 % el gasto por cada grado centígrado.














