El rechazo del Congreso al ‘escudo social’ deja en suspenso importantes deducciones fiscales para la rehabilitación energética.
La Asociación de Instaladores de Madrid, Agremia, ha advertido sobre la incertidumbre generada tras el rechazo del Congreso al Real Decreto-ley 2/2026, conocido como ‘escudo social’, que incluía deducciones fiscales para la rehabilitación y eficiencia energética en viviendas.
La decisión del Parlamento deja en suspenso deducciones del IRPF que podrían motivar la modernización de instalaciones térmicas y la sustitución de equipos por otros más eficientes.
Según Agremia, la falta de continuidad normativa retrasa inversiones y paraliza actuaciones clave para renovar el parque residencial.
“La rehabilitación energética necesita estabilidad y continuidad. No podemos impulsar la modernización de viviendas y mantener en el aire los incentivos fiscales”, señaló Inmaculada Peiró, directora general de Agremia.
Asimismo, las deducciones que podrían perderse alcanzan los 9.000 euros por contribuyente y, sumadas a los Certificados de Ahorro Energético (CAES), son un estímulo esencial para acometer reformas.
La asociación recalca que España enfrenta el reto de modernizar un parque inmobiliario envejecido. Mejorar aislamiento, sistemas térmicos y soluciones renovables reduce consumo energético, incrementa el confort y apoya la descarbonización.
Peiró insistió en que “regular cuanto antes y de manera independiente estas deducciones es clave para dar estabilidad al sector y confianza a los ciudadanos”.
















