Inicio / Noticias / Sector HVAC / Calidad del Aire Interior en 2026: un reto de salud pública

Calidad del Aire Interior en 2026: un reto de salud pública

Por Alba Merino
Tras la pandemia, la ventilación dejó de ser percibida como un simple factor de confort para consolidarse como un elemento esencial de salud pública, bienestar y rendimiento cognitivo. La calidad del aire interior (CAI) emerge como un indicador clave de la arquitectura contemporánea y del diseño de espacios saludables en 2026.

En 2026, la calidad del aire interior (CAI) se ha consolidado como una de las principales preocupaciones de la sociedad, no sólo en términos de bienestar y confort, sino como un criterio fundamental de salud pública y sostenibilidad ambiental

A día de hoy, las personas pasan más del 90 % de su tiempo en ambientes cerrados. Y en este contexto, la calidad del aire que respiramos dentro de edificios —viviendas, oficinas, escuelas o centros sanitarios— se ha convertido en un aspecto clave del bienestar humano, comparable a la seguridad alimentaria o la accesibilidad a agua limpia. 

Un cambio de paradigma post‑Covid‑19

La pandemia de COVID‑19 marcó un antes y un después en la percepción de la ventilación y la calidad del aire, no solo como aspectos de confort sino como elementos esenciales de salud pública. Tanto expertos técnicos como profesionales del sector de climatización coinciden en que la preocupación por la CAI no se ha desvanecido tras la crisis sanitaria, sino que se ha consolidado.

Para María José Peñalver, secretaria general del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), la pandemia fue un “punto de inflexión profundo” que transformó la percepción social de los espacios interiores y del aire que respiramos en ellos. 

Según Peñalver, la inquietud del usuario ha evolucionado desde un miedo inicial al contagio hacia una demanda madura de bienestar integral, en la que ya no basta con “abrir ventanas”, sino que se requieren soluciones técnicas que garanticen condiciones medibles de salubridad

Desde el punto de vista técnico‑institucional, ATECYR, a través de su Subcomité de Calidad del Aire, coincide en que la pandemia reforzó el reconocimiento de la ventilación como un factor de salud pública, impulsando el uso de sensores y tecnologías de monitorización continua para evidenciar situaciones de ventilación deficiente. 

Sin embargo, se observa una ligera relajación de la percepción social del riesgo en el ámbito residencial, mientras que la tendencia técnica y normativa sigue reforzándose debido, entre otros factores, a la mayor estanqueidad de los edificios y al enfoque prestacional de las normas. 

Por su parte, Luis Satrústegui, responsable de Grandes Cuentas de Aire Limpio, señala que hoy la CAI “forma parte del top ten de preocupaciones en la gestión de inmuebles”, con empresas y usuarios cada vez más conscientes de su impacto en salud, productividad y eficiencia energética. 

Si quieres continuar leyendo acerca de la integración de salud, eficiencia energética y diseño, la ventilación mecánica y tecnología aplicada o la normativa vigente y su evolución en 2026, entonces haz clic en este enlace para acceder al reportaje de CAI completo.

Notificar nuevos comentarios
Notificar
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Scroll al inicio