Ursa muestra sus herramientas de corte manual rediseñadas y la máquina de Alarsis para el corte industrializado de conductos Ursa Air, en su stand de la feria C&R.
Ursa presentó, ayer, su nueva gama de herramientas de corte para conductos Ursa Air, en su stand de la feria C&R 2025. Para mostrar sus nuevas soluciones, estuvieron presentes Laia Recasens, jefa de Producto de Ursa; Fernando Lozano, responsable de Formación de Ursa, quien realizó una demostración de corte manual en directo; y Cristóbal Pichel, de Alarsis, quien se encargó de mostrar la nueva maquinaria de corte industrial.
Por una parte, las herramientas, desarrolladas a partir de la experiencia directa con instaladores y profesionales, han sido rediseñadas por completo. En este sentido, Laia Recasens aseguró que “este nuevo diseño exclusivo responde a esa ‘ola del cambio’ que refleja nuestra nueva imagen mostrando nuestra apuesta por la innovación y la usabilidad del instalador. Estas mejoras en nuestras herramientas para el corte y la construcción de conductos, nos posicionan en el sector con soluciones técnicas pioneras”.

Entre sus principales mejoras, las nuevas herramientas destacan por “un corte más eficiente y uniforme, un mango ergonómico de nuevo diseño que optimiza el agarre y el empuje, y un montaje más intuitivo, con marcajes visibles que facilitan el posicionamiento de las cuchillas y aceleran el proceso de trabajo”.
Corte industrializado
Además, la compañía también mostró, en colaboración con la empresa Alarsis, el sistema de corte industrializado para conductos Ursa Air, que supone un gran avance en proyectos de gran envergadura, ya que permite un mayor aprovechamiento del material, así como la capacidad de realizar 220 metros cuadrados, grapados y encintados, en ocho horas y, en caso de realizar el corte sin grapar ni encintar, alcanzaría los 400 metros cuadrados en ese mismo tiempo.
“Se trata de industrializar la artesanía, manteniendo ese trabajo artesanal, pero en el que una sola persona puede abarcar mucha más producción”, afirmó Pichel. Una máquina que permite, además, en palabras de Recasens, “paliar el problema de la falta de mano de obra en nuestro sector”.












