Las tan ansiadas vacaciones están ya a la vuelta de la esquina para muchos. De hecho, algunos ya han comenzado a disfrutarlas. Y los más madrugadores hasta las han consumido. Sin embargo, los instaladores lo tendrán más difícil para poder descansar durante al menos unos días.
Hace tan solo una semana charlaba con la propietaria de una empresa instaladora de Badajoz, quien me contaba que sus vacaciones se reducen a tres días para ‘poder desconectar un poco’. Y es que, con la carga de trabajo actual, detener la actividad durante más tiempo se convierte en un auténtica tarea de encaje de bolillos.
La canícula ha venido acompañada de las altas temperaturas tan temidas por muchos, pero tan esperadas por todos los agentes del sector. El calor por fin ha llegado y lo ha hecho de golpe, reactivando una campaña de aire acondicionado que no terminaba de arrancar. Y como ocurre en la mayoría de las ocasiones en estos casos, los usuarios han comenzado a ponerse nerviosos, lo que ha disparado las peticiones de instalación de equipos en muchas zonas de nuestro país, multiplicando así el volumen de trabajo.
Un periodo para ‘recargar pilas’
Pero si hablamos de vacaciones, ¡cuánto han cambiado las cosas durante las últimas décadas! Atrás quedaron los tiempos en los que nuestros padres viajaban a las playas más cercanas en sus coches con las ventanillas bajadas y sin aire acondicionado para disfrutar de un breve parón estival. Ahora todo es distinto. Ya no nos basta con unos días de vacaciones, sino que viajamos varias veces. Con la pareja, con la familia, con los amigos…
Viajar para conocer nuevos lugares, disfrutar de la playa, el sol, la montaña o el chiringuito… Son solo algunas de las elecciones más repetidas para estos días, que constituyen un periodo necesario para desconectar, recargar pilas y regresar con la energía renovada a nuestros puestos de trabajo.
Además, las vacaciones tienen un impacto directo en la salud física y mental de los trabajadores. Y cada año, nos parecen más imprescindibles. Sobre todo, si nos detenemos un momento a pensar en un último cuatrimestre de 2024 que vendrá plagado de grandes citas como CONAIF, EFINTEC, o los Premios a la Excelencia en la Distribución, entre otros eventos de referencia para el sector.
¿Es la desconexión una tarea imposible?
Pero entre los afortunados que podrán disfrutar de las vacaciones, no todos alcanzarán la tan anhelada desconexión. De hecho, según un estudio realizado por la consultora Robert Walters que recoge la experiencia de más de 1.400 profesionales, el 68 % terminará revisando su correo electrónico (el 28 % lo hará a diario y el 40 % restante de manera ocasional).
Unos datos respaldados por una encuesta publicada recientemente por el área de Material Eléctrico de C de Comunicación, según la cual el 42,3 % de los profesionales del sector confiesa que no logra desconectar al 100 % durante las vacaciones por estar pendiente de su trabajo, un 34,6 % reconoce que atiende los correos o llamadas que considera más urgentes, y solo un 23,1 % afirma desconectar completamente durante el periodo vacacional.
Los instaladores, un colectivo indispensable
Pero si hay una profesión en la que la desconexión se torna aún más compleja, es precisamente la del profesional de las instalaciones, esos trabajadores que, como ya demostraron durante la pandemia, siempre están presentes cuando los necesitamos. Como volverán a hacer este verano acudiendo a nuestros hogares, empresas y negocios para reparar los equipos de aire acondicionado o para poner en marcha nuevas instalaciones. Por eso, deben ser reconocidos como lo que son: un colectivo indispensable que garantiza el confort y el bienestar de nuestras viviendas y edificios.
Los instaladores, esos héroes anónimos que se ponen el mono de trabajo durante el verano para que todo funcione como es debido en nuestros hogares, son merecedores de todo el reconocimiento profesional y respeto por nuestra parte. Por eso, durante estas vacaciones, tengamos al menos el gesto de ofrecerles un buen trato cuando acudan a nuestras casas a instalar o realizar tareas de mantenimiento en nuestros equipos. Pues esto es lo mínimo que merecen.
Y ahora sí, ¡felices vacaciones para todos aquellos afortunados que puedan disfrutarlas!










