Hace años era un lujo. Cuando a un instalador se le hablaba de la conectividad y la supervisión de plantas frigoríficas, a este le parecía ciencia ficción. Algunos pedían eliminar esta partida del presupuesto. Otros solicitaban una rebaja en el presupuesto a cambio de montarla. A casi nadie le interesaba. Pero la conectividad desde el exterior para la supervisión de plantas frigoríficas se ha convertido, en los tiempos que corren, en una necesidad.
Y en mi opinión, es una necesidad porque como ya he comentado en anteriores artículos de este blog, cada vez cuesta más encontrar personal para trabajar en el sector de la refrigeración. Y una manera muy útil de aprovechar mejor los RR.HH. es conectar las instalaciones aprovechando los sistemas de supervisión que ofrecen los diferentes fabricantes.
¿Qué ofrece la tecnología?
Al contrario de lo que muchos instaladores pequeños y medianos piensan, la tecnología no sirve solo para enviar alarmas de temperatura. El instalador puede ver la instalación de forma remota y en muchas ocasiones evitar acudir a la misma si no es estrictamente necesario. Incluso permite terminar de ajustar la instalación remotamente ahorrándoles tiempo.
Bajo mi punto de vista, el miedo a que el cliente final esté fiscalizando todos los detalles de la instalación es uno de los motivos que ha hecho que muchos instaladores no los hayan montado con frecuencia. Pero en mi opinión son su mejor aliado. Si la instalación no enfría porque hay una puerta abierta es algo que se puede ver remotamente. Y si un evaporador está bloqueado de hielo se puede programar un desescarche remoto. Cientos de horas de trabajo de un personal del que carecen, pero que les permite competir de tú a tú con empresas más grandes.
La transición hacia las pequeñas instalaciones
Los grandes instaladores y las cadenas de supermercados ya emplean esta tecnología desde hace años. Primero como programa residente, más tarde con la tecnología de servidores web y más recientemente con sistemas basados en envío de datos a la nube. El coste de implementar esta medida les permite monitorear las instalaciones y evitar mermas de productos que pueden ser de cientos de miles de euros.
Creo que de la misma manera que las grandes instalaciones están monitorizadas, se debe producir sí o sí una transición para monitorear las pequeñas instalaciones. Desde bares, restaurantes, cafeterías, hoteles… En el sector HORECA la implementación de estos equipos es aún baja y puede ser una oportunidad para todos aquellos instaladores que trabajan en estas instalaciones.
Solo con el uso de la tecnología se puede conseguir la sostenibilidad del sistema. Si no hay personal debemos de sustituirlo por herramientas fiables como las tecnológicas. Y más adelante vendrá el siguiente paso que será la IA. Pero para esto necesitaremos tener monitorizadas ya las instalaciones.










