En el barrio barcelonés de Poble-sec, un antiguo local comercial ha sido transformado en una vivienda eficiente y sostenible que aspira a convertirse en modelo de rehabilitación urbana.
El proyecto, denominado Petit Passiv, impulsado por el arquitecto Andreu Villagrasa, demuestra cómo un espacio reducido de 48 m2 puede alcanzar altos estándares de confort y eficiencia energética mediante soluciones constructivas avanzadas.
Además de funcionar como vivienda particular, el espacio sirve como showroom pedagógico para divulgar las posibilidades de la arquitectura pasiva en climas cálidos.
La iniciativa cuenta con la colaboración de Zehnder, especializada en sistemas de ventilación y climatización eficiente.
De local ineficiente a vivienda de clase A
El inmueble partía de una calificación energética F y ha sido elevado hasta la clase A gracias a una intervención integral. Entre las medidas adoptadas destaca la instalación de un sistema de ventilación mecánica controlada con recuperación de calor, capaz de mantener una calidad de aire constante y recuperar hasta el 92 % de la energía térmica.
El proyecto también incorpora un sistema de aerotermia aire-agua para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, así como una envolvente térmica mejorada con aislamiento interior y carpinterías de triple acristalamiento. La hermeticidad del espacio ha sido verificada mediante ensayo técnico, y se ha completado la intervención con iluminación LED de bajo consumo y sistemas de monitorización en tiempo real.
Según Villagrasa, la clave ha sido la integración de todas estas soluciones: “En un espacio tan reducido, cada decisión es determinante y no hay margen para soluciones parciales”.

Un modelo replicable en entornos urbanos
Más allá del caso concreto, Petit Passiv plantea una solución replicable para la rehabilitación de pequeños espacios urbanos en ciudades con climas cálidos. El proyecto evidencia que la aplicación del estándar Passivhaus no se limita a obra nueva o grandes superficies, sino que también puede adaptarse a intervenciones de menor escala.
Villagrasa subraya que la combinación de ventilación controlada y estrategias de eficiencia energética es fundamental para lograr espacios saludables. En este sentido, el proyecto busca servir como referencia para futuras actuaciones en entornos urbanos densos.














