El monoblock no ha tenido buena prensa. Yo mismo he considerado a este equipo durante mucho tiempo como un equipo para instaladores de nivel bajo. Durante mucho tiempo, los instaladores con más profesionalidad han asociado a estos equipos con empresas que se dedicaban a cualquier cosa: electricidad, fontanería, climatización…
Muchos asociaban directamente el montaje de equipos monoblocks al intrusismo. De hecho, montar una unidad condensadora con su evaporador, su tubería y valvulería era visto como algo mucho más profesional. Pero cada vez son más los instaladores con experiencia contrastada que se están pasando al monoblock.
¿Por qué este cambio de repente? Voy a dar mi opinión, que de esto es de lo que va este blog. Uno de los inconvenientes que se están encontrando los instaladores es la falta de cualificación. Cada vez cuesta más encontrar instaladores formados. Por otra parte, los instaladores se están encontrando con dificultades a la hora realizar el mantenimiento de instalaciones con refrigerantes inflamables y legalizarlas. Ya casi nadie se atreve a montar una instalación con refrigerantes inflamables y exponerse a que suceda un accidente. Por ello, estos equipos se han convertido en una oportunidad. Porque es un equipo que podemos denominar Plug & Play. Y esto es lo que necesitan las empresas instaladoras. Equipos que estén probados, que funcionen y que les quiten trabajo. Y problemas.
Refrigerantes inflamables: punto de inflexión
En este tipo de equipos los refrigerantes de alto PCG han desaparecido. Ahora mismo solo pueden montarse equipos herméticamente sellados con PCG inferior a 150. Es decir, equipos con refrigerantes A2L o R-290. Si alguna empresa distribuidora o fabricante está ofreciendo en este mismo año 2026 monoblocks herméticamente sellados con R449A o R452A, está cometiendo una ilegalidad. Y estos equipos vienen para quedarse. Sí, lo habéis leído bien, vienen para quedarse. De hecho, creo que serán el equipo que más se aproxime al concepto actual del aire acondicionado. Equipos cargados con refrigerante y en que haya que montar una cámara, hacer un orificio en el techo o en el lateral donde engancharlo, y ponerlo a funcionar. Ahorro de tiempo y dinero para el cliente final.
A estos equipos, ¿Qué les hace falta desarrollar? En mi opinión, ahora mismo hay tres puntos de mejora.
El primero es la interconexión con otros equipos para el funcionamiento en paralelo, en modo maestro-esclavo. Esto hará que estos equipos se puedan montar en cámaras más grandes.
En segundo lugar, el ahorro energético, mediante el uso de inverter con el compresor, al igual que tienen todos los equipos de aire acondicionado que actualmente se comercializan. Este punto creo es de fácil recorrido.
Y en tercer lugar, la popularización de los SAT. Empresas que se dediquen a la asistencia técnica de averías en estos equipos, que sean instaladores de nivel 2, que para el caso del R290 es obligatorio que lo sean. Esto también es común en el mercado de la climatización.
Legalización de instalaciones: clave para el desarrollo
Una de las razones por la que se van a impulsar estos equipos es por la simplificación a la hora de legalizar instalaciones. Es uno de los problemas que no han entendido aún los fabricantes de unidades condensadoras. Para refrigerantes A2L o A3 algunas delegaciones territoriales de las comunidades autónomas están pidiendo certificaciones individuales por equipo.
Actualmente, un ingeniero tiene que legalizar una unidad condensadora, la tubería y el evaporador. Pero con los A2L y A3, al aumentar la categoría PED, Industria está exigiendo certificados individuales para legalizar. Y en muchas unidades condensadoras el certificado genérico ya no es suficiente. Con los monoblocks este problema se resuelve y además simplificará mucho más aún la legalización de instalaciones. Porque con los monoblocks herméticamente sellados, la unidad condensadora, la tubería y el evaporador está en un único equipo. Por tanto, esta opción va a ser una de las preferidas en breve por los instaladores, y sobre todo por los ingenieros.
Esto es un cambio de mentalidad. Hasta hace poco ni yo mismo lo veía claro. Pero con los cambios producidos con la última versión de la F-Gas, esto viene para quedarse. Ya no hay vuelta atrás. Equipos para potencias pequeñas, inferiores a 5 kW en refrigerados y 2 kW en conservación de congelados montarán sí o sí monoblocks en poco tiempo.
Por encima de estas potencias, y hasta unos 40kW, durante un tiempo dominarán el mercado los A2L. De 40kW a 150kW veremos CO2 y enfriadoras. Y por encima de ahí, NH3 (amoniaco). El mercado va marcando tendencias y las unidades condensadoras tradicionales van a ir dejando paso a otros equipos como los monoblocks, que asegurarán el futuro de nuestro sector.









