Se trata del primer país europeo que da el paso de vincular de manera directa las condiciones de las ayudas para la compra de bombas de calor individuales al rendimiento ambiental y a la producción europea.
Las bombas de calor homologadas por el Estado, que cumplan los criterios de calidad establecidos y que estén fabricadas en Europa serán las únicas que se beneficiarán de una ayuda mayor y de una bonificación de los Certificados de Ahorro Energético (CAEs) en Francia a partir del mes de septiembre de 2026.
Así lo han anunciado recientemente en una rueda de prensa Roland Lescure, ministro de Economía, Finanzas y Soberanía Industrial, Energética y Digital; y Sébastien Martin, ministro delegado encargado de Industria.
De esta manera, Francia se convierte en el primer país europeo que da el paso de vincular de manera directa las condiciones de las ayudas para la compra de bombas de calor individuales al rendimiento ambiental y a la producción europea, lo que podría abrir un precedente para el resto de los Estados miembros de la Unión Europea.
Luz verde en septiembre
Tras este anuncio, el Gobierno francés ha publicado una consulta pública sobre los proyectos de textos reglamentarios y ha abierto una plataforma que permite a los fabricantes presentar sus solicitudes de homologación.
La lista de modelos homologados se publicará en julio de este año. Por su parte, la bonificación, que ya existe en la actualidad, estará condicionada a la preferencia europea a partir de septiembre de 2026.
Plan de acción francés de electrificación
El desarrollo de bombas de calor en viviendas individuales forma parte de un plan de acción nacional anunciado en 2024. Tal y como explican desde el gobierno francés, “la electrificación de la calefacción y la climatización permite reducir la dependencia francesa de las energías fósiles, al tiempo que mejora el confort de los hogares”.
El ministro delegado encargado de Industria, Sébastien Martín, ha asegurado que “tomamos la decisión consciente y necesaria de dar preferencia a Europa. Las ayudas deben apoyar a los equipos eficientes, pero también a los industriales europeos que producen, invierten y crean empleo aquí”.
















