Inicio / Noticias / Instaladores / Instaladores con nombre propio / “Llegará un momento en que un instalador cobrará más que un ingeniero”
David Hernández y el equipo Servitec Calahorra S.L

“Llegará un momento en que un instalador cobrará más que un ingeniero”

Por Alba Merino
Con una actividad centrada en climatización, calderas y proyectos comerciales, David Hernández representa el perfil de empresa instaladora que ha crecido al ritmo de la demanda y la especialización técnica en el sector.

David Hernández, integrante de la empresa instaladora Servitec Calahorra S.L ubicada en Calahorra (La Rioja), forma parte de un equipo que ha evolucionado desde pequeñas estructuras hasta consolidar una plantilla de cerca de 20 trabajadores especializados en climatización y calefacción.

La compañía, fundada en 2002, ha desarrollado su actividad tanto en instalaciones domésticas como en proyectos de mayor dimensión vinculados a comercios, tiendas y hospitales, adaptándose a las necesidades de cada etapa del mercado.

Crecimiento ligado a la climatización y las grandes instalaciones

Desde sus inicios, la empresa ha mantenido una actividad muy vinculada a la instalación y mantenimiento de calderas y aire acondicionado, aunque con el tiempo ha ido ampliando el volumen y el tipo de proyectos realizados.

Actualmente, además de trabajos residenciales, desarrollan instalaciones de climatización en locales comerciales y grandes superficies.

“Normalmente hemos hecho de todo, desde climatización en hospitales hasta tiendas o locales en centros comerciales”.

David Hernández, instalador.

La evolución de la empresa también ha ido acompañada del crecimiento de la plantilla. Según explica, cuando comenzó su actividad contaban con menos trabajadores, aunque el aumento de proyectos y servicios les ha permitido ampliar estructura con el paso de los años.

“Cuando empezamos éramos menos, pero hemos ido cogiendo volumen sobre todo de tiendas y comercios”.

David Hernández, instalador.

Un trabajo marcado por la estacionalidad

La actividad diaria de la empresa cambia notablemente en función de la época del año. Durante los meses más fríos, el trabajo se concentra especialmente en averías y sustituciones de calderas, mientras que la temporada de climatización gana peso desde primavera hasta bien entrado el otoño.

Esta combinación de servicios les permite mantener una actividad constante durante prácticamente todo el año.

“En invierno siempre son calderas porque se acumulan muchos avisos de averías. Luego, desde marzo hasta octubre o noviembre, el aire acondicionado tiene mucho movimiento”.

David Hernández, instalador.

La falta de relevo generacional, el mismo desafío de siempre

Como bien sabe el sector, uno de los problemas más preocupantes sigue siendo la dificultad para encontrar mano de obra cualificada y jóvenes interesados en incorporarse al oficio.

Aunque la empresa cuenta actualmente con algunos perfiles jóvenes dentro del equipo técnico, Hernández considera que el problema del relevo generacional sigue siendo evidente y que el mercado terminará corrigiendo esta situación por necesidad.

En su opinión, el incremento de la demanda y la escasez de profesionales harán que cada vez más personas se planteen formarse en este ámbito.

Un oficio dinámico y con estabilidad

A quienes valoran incorporarse al sector, Hernández les transmite una visión positiva del trabajo de instalador, destacando especialmente el dinamismo del día a día y la estabilidad laboral que ofrece el oficio.

Según explica, la variedad de proyectos y entornos hace que cada jornada sea distinta, alejándose de trabajos más repetitivos o estáticos.

“Cada tienda y cada vivienda son diferentes. Es un trabajo muy dinámico y además siempre hay trabajo”.

David Hernández, instalador.

Notificar nuevos comentarios
Notificar
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Scroll al inicio