Directivos de grupos y compañías distribuidoras repasan lo que ha dado de sí el 2025 y lanzan sus previsiones para este nuevo año.
Hace tan solo unos días que hemos descorchado las botellas de champán y cava para brindar, dejando atrás 2025 e iniciando la prometedora aventura de encarar un año nuevo. Son fechas para hacer balance del trabajo realizado durante estos 365 días, pero también de renovar propósitos e ilusiones, incluso en el sector de la climatización.
Por eso, desde este medio hemos preguntado a los principales actores de la distribución profesional por su balance de este 2025, el funcionamiento del mercado y de las diferentes familias de producto. Y cómo no, por sus previsiones para un nuevo año que intentan comenzar con optimismo moderado. Esto es lo que nos han contado.
Un 2025 de menos a más
2025 ha sido un año que ha ido de menos a más. Este es, sin duda, el gran punto de coincidencia entre la mayoría de los actores de la distribución. Y es que, aunque el inicio del ejercicio estuvo marcado por la cautela, el elevado stock en los almacenes y una climatología poco favorable, el mercado ‘rompió’ durante la segunda mitad del año.
Así lo explica Borja Castelló, director general de Grupo HDF, que define el comportamiento del mercado como “desigual“, marcado especialmente por la alta competitividad y la fuerte presión en los precios. De hecho, “tras un primer semestre más contenido influido por una climatología desfavorable, el segundo semestre ha mostrado una mejor evolución”, indica.
Una visión que también comparte Toni Verge, jefe de la división de Climatización de Salvador Escoda. A su juicio, “el año ha sido desigual, con un inicio contenido por el exceso de stock acumulado del ejercicio anterior y una recuperación progresiva a medida que se estabilizaban las cadenas de suministro y se ajustaban los niveles de inventario”.
En la misma línea se muestra Pablo García, gerente de Termoclub, que reconoce que el mercado se ha mostrado “bastante contenido”. Y es que, “aunque el arranque fue muy flojo, no fue hasta después del verano cuando empezó a notarse algo más de movimiento”.
La aerotermia, con señales de mejora
Una de las notas más positivas que ha dejado el 2025 es la estabilización de la aerotermia tras varios años de caídas. Un fenómeno impulsado por la normativa y las nuevas ayudas a la eficiencia energética, como los CAEs.
Así lo expone Juan José Ayora, gerente de Avalco. Desde su grupo de compras han advertido un gran dinamismo especialmente en la aerotermia de ACS. En este sentido, uno de sus socios de referencia en Cataluña señala que “la tendencia de la aerotermia es a la estabilización con un pequeño crecimiento, aunque en obra nueva sigue mandando la bomba de calor de ACS y aire por conductos sobre todo por un tema de costes”. El único hándicap es el desequilibrio entre oferta y demanda, lo que provoca “verdaderas guerras de precios y a su vez, bajadas importantes de margen“.
Una tendencia hacia la consolidación de soluciones más eficientes que también confirma María Pilar Lobaco, responsable del Departamento de Ingeniería de Grupo Fyce, subrayando el buen comportamiento de las ventas de aerotermia tanto en obra nueva como en rehabilitación. Además, también apunta hacia el creciente interés por las soluciones híbridas, que se adaptan a instalaciones ya existentes, y por productos que aportan facilidad de instalación, fiabilidad y soporte técnico.
Entre los motivos que explican este repunte de la aerotermia, destacan la normativa y la concienciación del mercado. Como apunta Toni Verge, “el empuje de los CAEs, la normativa cada vez más exigente en materia de sostenibilidad y la demanda de los clientes finales por reducir los costes operativos han terminado por reforzar esta tendencia”.
El mercado de calderas, estable
A tenor de las valoraciones de los principales distribuidores, el segmento de las calderas también ha tenido un comportamiento estable durante 2025.
Así lo explica Pablo García, que subraya que la vinculación del mercado al parque instalado y a la sustitución de equipos es lo que le ha permitido mostrar una “evolución bastante estable y previsible“.
Un escenario que también confirman desde Grupo Avalco, donde han experimentado un “claro repunte, con un destacado crecimiento respecto al año anterior”. Además, remarcan el crecimiento en la familia de la ventilación, con incrementos por encima del 25 % en algunos de sus socios de Andalucía.
Un tanto más irregular ha sido el comportamiento del mercado de aire acondicionado, estrechamente vinculado a la climatología, y que una vez más, ha mantenido los picos de actividad en los momentos de más calor.
Optimismo moderado para 2026
Con la bola de cristal en la mano, los distribuidores dan la bienvenida a un 2026 que afrontan con optimismo moderado y con una gran cautela.
Así lo indica Borja Castelló, que se muestra “moderadamente optimista, aunque cauteloso. Esperamos un mercado más racional, con una mayor selección por parte del cliente final y del instalador, y una mayor diferenciación entre marcas“. Eso sí, con la cercanía al canal profesional y la aerotermia como principales vectores de crecimiento.
Una opinión similar es la que aporta Pablo García, gerente de Termoclub, que apunta a la reposición como principal motor del mercado y a la importancia de la convivencia entre la caldera y la aerotermia, que a su juicio, “seguirá siendo clave para adaptarse a las distintas realidades del mercado residencial.
Desde Grupo Fyce también se suman a estas previsiones de optimismo moderado enmarcadas en un escenario de “crecimiento sostenible”. Todo ello, con “el impulso de la aerotermia y de las soluciones de alta eficiencia, acompañado de una mayor demanda de nuestros servicios de valor añadido que aportamos a nuestros asociados”.
Por su parte, Toni Verge destaca la importancia de la consolidación del canal profesional. Según sus previsiones, “la aerotermia continuará ganando cuota frente a soluciones convencionales, y se espera un incremento en la demanda de sistemas más inteligentes y conectados, capaces de integrarse en proyectos más complejos y exigentes”.
Por último, Juan José Ayora espera un 2026 similar al 2025. Y es que, a su juicio, “no hay ninguna señal en el horizonte que permita anticipar grandes cambios en positivo ni en negativo”.
















