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El director general de FEGICAT en la entrevista telemática con esta redacción.
El director general de FEGICAT en la entrevista telemática con esta redacción.

Raúl Rodríguez: “Muchos instaladores no están contratando a más operarios, pese a necesitarlos por volumen de trabajo”

Aunque los meses de septiembre y octubre están siendo bastante buenos para las empresas instaladoras de Cataluña, éstas no pierden de vista que no saben qué vendrá después. Entrevistamos a Raúl Rodríguez, director general de FEGICAT, quien también nos habla en exclusiva de un nuevo proyecto de energías renovables que pronto verá la luz.

Acabamos de arrancar el mes de noviembre, ¿cuál es la situación ahora mismo de la empresa instaladora en Cataluña?

A partir del verano ha habido un repunte muy importante de la actividad como consecuencia de estar durante mucho tiempo parados: los usuarios que tenían cosas por hacer o se estaban planteando hacer alguna actuación en su casa, local u oficina decidieron realizarla ante la posibilidad de que hubiese un segundo confinamiento.

Es verdad que luego el mes de agosto fue más normal y relajado: todos necesitábamos un break. Y justo septiembre ha sido un mes realmente bueno. No obstante, ésto hay que decirlo con moderación, porque si pensamos en empresas instaladoras cuyo principal nicho de clientes está orientado al sector de la restauración o el hotelero está claro que habrán sufrido muchísimo.

Pensemos que el consumo se ha contraído en un 20 % respecto al año 2019, pero eso no ha afectado de una manera proporcional a las empresas instaladoras, que actualmente tienen trabajo y se encuentran en una situación muy similar a la que hubo después del confinamiento: una gran intensidad de trabajo, pero, y en su contra, con una gran incertidumbre.

Al final estamos viviendo una situación que es como un diente de sierra, en el que la estabilidad no existe y esto provoca muchos miedos de cara a poder crecer como empresa.

Muchos instaladores, pese a necesitar contratar a nuevos operarios por el volumen de trabajo, prefieren no hacerlo por lo que pueda suponer luego no poder mantenerlos o tener que dar más estructura a la empresa para ello, para luego tener que reestructurarla otra vez.

Como empresa instaladora, ¿en qué situación te encuentras?

Ahora las empresas lo que quieren es ganar lo máximo posible para tener un colchón económico con el que hacer frente a lo que pueda venir.

No obstante, estos últimos meses han sido una sorpresa para todos: al final lo que preveíamos que en octubre sería un drama, básicamente y, sobre todo, por los ERTE y la incerteza, la realidad es que septiembre y octubre están siendo meses relativamente buenos, dentro de la situación de gravedad que estamos viviendo.

Muchas empresas están temiendo el momento en que se disuelvan los ERTE y tengan que devolver sus préstamos ICO...

Al final los préstamos ICO son una patada hacia delante. Son préstamo que más adelante van a tener que devolverse, de una manera o de otra.

Lo que hemos visto durante estos últimos meses, es que aquellas empresas instaladoras que han podido acceder al ICO, al final lo que han hecho es endeudarse. Aunque es cierto que a la mayoría les ha cogido con las cuentas saneadas, a diferencia de lo que ocurrió en la crisis de 2008.

Y en cuanto a los ERTE, la mayoría, y debido al volumen de trabajo que hay, han podido incorporar a sus trabajadores. 

Y en cuanto a las medidas para luchar contra la propagación de la COVID-19 aplicadas en Cataluña, ¿han tenido repercusión en el sector instalador?

Este tipo de medidas, sobre todo, afectan a ámbitos como el sanitario, social, cultural, o el de la restauración. Aunque esto no significa que no perjudiquen de forma indirecta a las empresas instaladoras. Por el momento, tendremos que esperar a ver qué ocurre más a largo plazo.

Lo que sí está claro es que el uso intensivo de los hogares al final ha provocado que haya una mayor inversión en acomodar los hogares, donde pasamos la mayoría de nuestro tiempo. Y muchos han destinado a eso la parte económica de otros aspectos vinculados al ocio como viajar u otros.

Sin embargo, y dada la incertidumbre que seguimos viviendo, esto podría indicar que la actividad instaladora podría ser muy intensa, pero en un espacio muy breve de tiempo. Y esto nos debe obligar como sector a reflexionar sobre qué medidas o acciones debemos tomar para poder diversificar nuestros negocios. 

Qué líneas sería interesantes empezar a explorar para que en el momento en el que vuelva a suceder una situación de confinamiento o una más compleja que la actual, que ya es difícil de por sí, poder iniciar otro tipo de estrategias que no provoquen un estancamiento total.

Acciones para diversificar, ¿como cuáles?

Ahora mismo todos estamos en un proceso de reconversión. Quien no lo haga está arriesgando muchísimo. Las asociaciones debemos hacerlo y las empresas instaladoras también.

Para ello debemos fijarnos en los vectores de crecimiento que el sector prevé a años vista como pueden ser las energías renovables (especialmente, la solar fotovoltaica. Aunque sin descartar la biomasa u otras energías alternativas), el vehículo eléctrico y los puntos de recarga o la eficiencia energética, la optimización de potencia de contratación.

Los cambios en hábitos de consumo, o las comunidades locales de energía pueden ser otros.

De hecho en cuanto a la primera línea de acción, desde FEGICAT ya estamos trabajando con un proyecto que pronto presentaremos.

¿Qué nos puedes adelantar de ese proyecto?

Desde la Federación estamos creando un proyecto en el que las empresas instaladoras actuarán como punta de lanza en la transformación energética de las comunidades locales y de los diferentes municipios de Cataluña.

En general, podemos decir que el objetivo es aprovechar la economía circular y la economía de proximidad con un mensaje que sea claro, nada tendencioso, con los instaladores del municipio, generando ocupación de calidad y, de alguna forma, abriendo esa puerta de energías renovables a todas las empresas instaladoras.

Tanto para las que tienen cierta reticencia de entrar en el mundo de las renovables, como para aquellas que ya lo están haciendo, a las que así les daremos la oportunidad de poder crecer más en ese ámbito.

Para nosotros es muy ilusionante, llevamos trabajando muchos meses en esta idea, que a finales de noviembre verá la luz a través de una primera prueba piloto. 

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